jueves, 7 de octubre de 2010

Kybalión (síntesis)

El Kybalión es un texto esotérico que trata sobre las principales enseñanzas y las siete leyes herméticas o secretas de un místico egipcio llamado Hermes Trismegisto “El tres veces grande” que data de la época anterior a los faraones en la civilización egipcia.
En este texto se manifiesta que la doctrina hermética es la más importante e influyente dentro del mundo del ocultismo, inclusive teniendo un impacto e influencia sobre otras gnosis y doctrinas como las impuestas durante los primeros tiempos arios en la India expuestas por Brahmanes, Yoguis y Gurús Hindúes y la de los místicos griegos como los pitagóricos y toda la escuela del platonismo, dado que esto fuera cierto el esoterismo egipcio sería la raíz y fuente de conocimiento de las escuelas gnósticas y esotéricas de todo el mundo.
Cabe mencionar que la enseñanza y filosofía hermética tiene un carácter estrictamente oculto y no es apta para cualquier persona, los antiguos maestros gnósticos y magos seleccionaban a las personas indicadas con ciertos requisitos, para que posteriormente se transformaran en iniciadas, a la persona después de recibir su iniciación le quedaba totalmente prohibido revelar los conocimientos y misterios de la iniciación, al que no cumpliera con la discreción y silencio total se le castigaba con la muerte, además de que los más avanzados ocultistas le otorgan un gran peso al silencio considerándolo una herramienta útil dentro del sendero del conocimiento.
En el Kybalión también se habla sobre la alquimia y supuestamente los antiguos iniciados y magos podían transformar metales comunes en oro, pero antes de lograr dicha hazaña era indispensable que el practicante tenía que sufrir una gran transmutación mental, dentro de sus tres planos físico, mental y espiritual y modificar marcadamente su secuencia vibratoria. El mencionar la transformación de metales corrientes en oro ha sido visto por muchos como un marcado simbolismo que marca el preámbulo hacia la verdadera transformación o sea la alquimia espiritual, ya que el alquimista gnóstico no tendrá la prioridad de enfocarse en el sentido material sino en el espiritual. Otro libro dedicado a la alquimia es la “Tabla Esmeralda” también se atribuye su autoría a Hermes Trimegisto.
Continuando con el texto se menciona el concepto de “El todo”, un concepto supremo e incognoscible  para la mente humana y es lo que algunos llaman “Dios”, “Energía Superior”, “Divinidad Infinita”, etc. En primera instancia el “todo” no se puede definir y se antepone a cualquier concepto religioso, teológico, científico y filosófico, ya que éstas ramas no logran abarcar la complejidad y precisión del concepto, y la mente humana que en su mayoría etiqueta conceptos de manera finita, se encuentra en problemas, ya que en un principio no logra abarcar, entender y mucho menos definir un concepto de estas proporciones. Este concepto “El todo” es evidente por sí mismo, no necesita argumentos para los grandes iniciados, es “La matriz del Kosmos”, la verdad fundamental y única, la energía que impulsa al universo y su desarrollo, Platón lo menciona dentro de su filosofía como el Demiurgo, dándole el carácter de fuerza vital e impulsará mucho más allá del concepto de tiempo y espacio, el Demiurgo cuenta con inmensos y gigantescos periodos de tiempo llamados “Eunes”.
Después se mencionan las siete leyes herméticas que básicamente nos enseñan que el universo está estructurado y configurado cuidadosamente por ciertas leyes como: Ritmo, Polaridad, vibración, causalidad, cada una complementaria entre sí dentro del plano mental del iniciado, la persona que logra entender y dominar mediante el esfuerzo estas normas y principios, tiene la clave, el gran arcano hacia el dominio mental y la conquista de sus metas y pasiones, además de sustraer su ego y controlar sus pasiones, miedos, enojos, etc.
El primer principio señala que todo es mente o sea que “El Universo es mental” es una de las reglas fundamentales y de esta se desprende que ejecutemos correctamente las demás, tomando en cuenta desde un principio lo poderosa que es la acción mental y el enfoque de la energía sobre los planos de la existencia humana y universal, a partir de aquí surgirán los estados vibratorios y todas sus variantes.
Otro principio a destacar es el de la vibración mencionando que no existe nada en el universo ni en pequeñas, ni en grandes dimensiones que no se encuentre en un estado vibratorio, esto ha sido confirmado por la ciencia actual desde el enfoque de la física cuántica, pero en los tiempos del Antiguo Egipto los magos e iniciados ya contaban con ese conocimiento utilizándolo a su favor, a través del manejo de la energía y la concentración profunda. El estado vibratorio se complementa armoniosamente (de acuerdo a las leyes del universo) con los otros principios como Polaridad, generación, causa y efecto, etc., un cuerpo emitirá  una mayor fuerza vibratoria si existe una fuerza contraria a él y la reacción será negativa dada la antagonía de estas fuerzas o sea los polos opuestos, pero que en naturaleza son iguales, la antagonía de estos polos que son de una naturaleza similar, pero se manifiestan distintamente se vendrá a conciliar posteriormente con el principio del ritmo que es la medida impuesta por el universo para el avance y el ajuste de los hechos y acontecimientos sobresalientes de nuestra vida, con la diferencia que el iniciado cuenta con el acceso a este conocimiento y puede ajustar y avanzar más rápidamente que la persona promedio, y de esta forma conciliar sus fuerzas contrarias y tener una frecuencia vibratoria mucho más alta dentro del plano mental.
El principio de “causa y efecto” nos introduce a una especie de sistema kármico de acción y reacción, además de mencionar que la suerte o el azahar  sólo son formas de los distintos planos de causalidad, pueden existir muchísimas formar y causas pero todo hecho, pensamiento, acción está sujeto a una ley un nunca escapa de esta. Considero a este principio uno de los más complejos dentro de los siete, la mayoría de los iniciados comprenden a la perfección que el universo está en constante vibración, o el manejo de los polos opuestos, los principios de correspondencia o del universo y su estructura influenciable a partir de nuestro esfuerzo y acción mental, pero al llegar a comprender completamente este principio va más allá de los otros, ya que este sigue un completo sistema de acciones, reacciones, equilibrio, consecuencias, etc. Pongamos un ejemplo: los principios de correspondencia, polaridad y mentalismo han sido temas de discusión de filósofos llegando a conclusiones medianamente difíciles para definir éstos. El principio de la vibración como lo mencionamos anteriormente ha sido estudiado por la física durante el siglo XX, pero el tratar de definir el principio de causa y efecto como lo marcan las doctrinas secretas, o en este caso el Kybalión, va más allá de eso, es evidente que todo tiene su casusa y efecto pero esto va mucho más allá a lo impuesto por Newton y sus leyes ya que estas se relacionan con la fuerza, materia, aceleración, pero desde un marco de referencia con patrones de medición, es decir que podemos notal fácilmente, desde ciertos campos de medida, menciono esto ya que la mayoría de la gente tiene en su cabeza la idea de que a toda acción una reacción como lo mencionar la tercera ley de Newton, eso es evidente desde el punto de vista lógico, pero la 6ª. Ley del Kybalión va más allá de eso, ya que a veces nos podemos encontrar en una situación de cotidianeidad y vibración normal y puede manifestarse un hecho o acción trágicos en nuestro entorno, esto fue a una causa con un motivo en especial, pero el conocer las causas y efectos de los profundos sucesos que giran en torno a nuestra vida es mucho más complejo que el conocer los polos opuestos, la vibración o los planos de correspondencia.
Dentro del Hinduismo a esto se le conoce como la “Ley del Karma” en fin del sexto principio nos enseña a mentalizarnos y a tratar de tener el autoconocimiento y a partir de aquí conocer mejor el porqué de las cosas y sus causas y efectos. El autoconocimiento es esencial en la doctrina esotérica, posteriormente los pitagóricos adoptaron el lema inscrito en el Templo de Delfos “Conócete a ti mismo, y conocerás el Universo”:
El principio de generación nos enseña que hay una dualidad psicológica dentro del hombre y está marcada por una forma de pensar existente esta forma es el “yo” y un “mí”. El hombre piensa de sí mismo, en su aspecto de “mi” o “me” y esto está compuesto por disgustos, hábitos, lazos especiales, características, etc., lo cual forma su personalidad. El “mi” de muchos está compuesto por su propio cuerpo y apetitos físicos.
El “yo” es la conciencia de que debe recibir alguna forma de energía, su inseparable compañero. Para formular creaciones mentales. Esta conciencia aporta consigo una realización de la enorme capacidad de trabajo mental y el poder que encierra.
El “yo” representa a el principio masculino objetivo, del género mental y el “mi” será el lado femenino subjetivo, la tendencia del principio femenino es siempre recibir impresiones y la del masculino es ejercerlas o darlas.
Como conclusión el Kybalión es un texto que nos habla de la estructura y funcionamiento del universo a partir de la conciencia y la realización de nuestro poder mental, tenemos que tomar como base que la mente tiene un enorme potencial sobre los planos de nuestra existencia, esto es básico para poder desarrollar en armonía cada una de nuestras facultades mentales, manteniendo una vibración de amor, paz y armonía para lograr cambiar nuestro estado mental. Los siete principios, el conocerlos y estudiarlos es un proceso que poco a poco se irá dando con el esfuerzo y dedicación bien enfocados y posteriormente lograremos ver sus frutos.
Durante la iniciación de Hermes en Egipto le mencionaron y le dijeron que aprendiera lo siguiente “La ciencia será tu fuerza, la fe tu espada y el silencio tu armadura infrangible”.
Ante todo lo importante, es nunca dejar de creer.


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